Dr. Carlos Barrero ® 2018 - Todos los derechos reservados. Desarrollado por Ipse Comunicación

 

Hay que adaptar la manera de comer a la edad, el género, las circunstancias sociales y culturales. No se trata de pasar hambre sino de pasarla bien, pues la comida está hecha para satisfacer en todos los sentidos al consumirla. Acudir al nutriólogo, al menos, una vez cada cinco años nos permitirá encontrar un balance alimenticio para que la dieta sea adecuada en cantidad, sabores y propiedades nutritivas.

 

Una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental, además de reducir la productividad. Por ello, es importante detectar trastornos a tiempo, como la diabetes y el sobrepeso, para evitar problemas renales y cardíacos, solo por mencionar algunos, o incluso la muerte.

 

Si comemos logramos cubrir nuestras necesidades nutricionales entre los 20 y 30 años, vamos a asegurarnos una vida sana cuando lleguemos a los 50 años. Vamos a alejar la diabetes, hipertensión, envejecimiento prematuro, y problemas difíciles de solucionar, como el cáncer.